La
base del programa que se presenta es el Modelo
psicosocial o de influencias sociales, tiene como principio teórico los
aportes sobre del aprendizaje social (Bandura, 1982), específicamente los
procesos de observación e imitación, lo que se explica a través del
comportamiento que tienen algunas personas que inician su consumo a partir de la
imitación conductual de quienes conforman el grupo al cual quieren pertenecer.
Se enfoca en la prevención desde tres factores de riesgo: del ambiente, de la
personalidad y los de tipo conductual. Los rasgos de personalidad formados por
el temperamento y el carácter están relacionados con el comportamiento del ser
humano, por ende, dichos asuntos inciden en la toma de decisiones sobre las
posibilidades de consumo que brinda el contexto (Becoña, 1995).
El
modelo psicosocial subrayaría la importancia de un análisis elaborado desde un
nivel interindividual. Según Barriga (1986), en este nivel de análisis se
considera que el individuo queda definido por la relación que establece con los
otros: "el consumidor de drogas se justifica como resultado de los contactos
establecidos con las personas de su entorno social" Es en la dinámica de
relaciones del proceso evolutivo y de socialización por el que atraviesa el
individuo como se va forjando progresivamente su personalidad y definiendo el
conjunto de valoraciones, creencias y actitudes que conformarán su peculiar
estilo de vida.
Las
acciones de este modelo están acciones orientadas al fomento del apoyo y
cohesión familiar, a garantizar unas condiciones básicas de vida y desarrollo,
o la igualdad de oportunidades en el acceso a la educación, el empleo y el
aprendizaje profesional. Junto a ellas, aquellas otras, más específicas,
dirigidas hacia el control de los procesos de influencia social, promoviendo
entre los individuos o grupos de mayor riesgo de incidencia el reconocimiento
de las influencias sociales a que en un momento determinado pueden verse
expuestos, así como el aprendizaje y entrenamiento de habilidades específicas
que capaciten al individuo para hacer frente, resistir y rechazar las
incitaciones al consumo, tales como entrenamientos en asertividad, autocontrol
o habilidades de afrontamiento; la promoción de la competencia personal y
social a través de acciones individuales o grupales dirigidas a fomentar la
autoestima, el auto concepto positivo, el logro y el funcionamiento del
individuo o del grupo, o determinadas habilidades cognitivo comportamentales,
dotando a la persona y a la familia de un sentido de pertenencia, de control
sobre sus destinos y de acceso a la oportunidad (Botvin, et al. 1984a, 1984b;
Pentz, 1983).
La
metodología a utilizar será el modelo informativo cuyos pilares básicos son: la
ayuda mutua, la auto ayuda, la comunidad como escuela de valores, la
disposición de un ambiente terapéutico adecuado, la persona “jóvenes” como
protagonista de su propio proceso de recuperación y el equipo de profesionales
como soporte de trabajo en el cual estaré como estudiante de psicología
de la universidad Nacional Abierta y a Distancia.
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